Las olas de mi sangre revientan con más fuerza en las orillas de mi pecho.
Mis lagrimas son más saladas que sus aguas, y en mis profundidades guardo más secretos.
Soy más sensible a la luna, que eleva la marea, y no deja que mi piel picada se pueda navegar.
Estoy más viva que este mar, te lo puedo demostrar.